Áreas Temáticas

El centro participante debe priorizar al menos tres de las siguientes temáticas básicas con las que comenzar a desarrollar el programa Green Campus, sin olvidar la necesidad de alcanzar unos mínimos en las distintas áreas y la interdependencia entre todos ellos. Con el paso de los años, las temáticas iniciales deberán mantenerse e irse abordando progresivamente nuevas temáticas.

A continuación se enumeran las diez áreas temáticas básicas prioritarias, con algunos ejemplos sencillos, no por conocidos menos prioritarios, en los que la comunidad universitaria podría participar, ampliables a otros ámbitos si las circunstancias locales lo aconsejan:

1.    Optimización del consumo de agua y energía.

Existen interesantes estudios sobre la mejora de la eficiencia energética en edificios universitarios, muchos de ellos elaborados o promovidos por las Facultades y Escuelas de Ingeniería y Arquitectura. Éstos abarcan la ubicación, orientación, el diseño, la elección de materiales, los mecanismos de contabilización y análisis de datos, etc. 
En este sentido, el Programa Green Campus pretende, inicialmente, priorizar el conocer y  reducir los consumos, a partir de un mejor uso de los recursos, vigilando aquellas instalaciones, que mayor consumo registran y haciendo corresponsables partícipes a los usuarios de estos servicios de dichos ahorros.

2.    Reducción de la generación de residuos y mejora de la recogida selectiva.

El pilar de la regla de las tres erres, es la reducción de los residuos, algo que alumnado, profesorado y personal universitario puede llevar a cabo, no sólo mediante su recogida selectiva, sino dando preferencia a aquellos productos, que contengan, un menor empaquetado y a aquellos que sean reutilizables. 
Igualmente, a partir de la ecoauditoría, se pueden localizar los puntos donde mayor cantidad de residuos se generan y ubicar los contenedores de recogida selectiva más apropiados para facilitar su separación.

3.    Correcto tratamiento y gestión de los RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) y RPA (residuos de pilas y acumuladores).

Aunque la habilitación de un espacio para la recogida de tales residuos y las condiciones de su correcta gestión corresponden a los organismos universitarios competentes, la comunidad universitaria puede contribuir a una correcta identificación de tales residuos, al fomento de la información acerca de la naturaleza, clases, peligrosidad y correcto tratamiento de los mismos. Ello considera la universidad, no sólo como un punto de recogida donde poder depositar este tipo de residuos, con la garantía de que se hará una correcta gestión de éstos, sino también como un multiplicador de dicha información de cara a la sociedad.
Este aspecto resulta esencial para ADEAC, no sólo por el menor conocimiento e importancia concedidos a esta problemática, severa y creciente, sino por la existencia de un convenio entre ADEAC y la European Recycling Platform (ERP) para desarrollar gratuitamente esta concienciación y recogida a nivel de centros universitarios, así como, a través de nuestro Programa Llave Verde, en establecimientos hoteleros, que aspiren a mejorar sus sostenibilidad.

4.    Contaminación atmosférica, acústica y lumínica.

Dentro de la ecoauditoría, se pretende localizar los focos de contaminación y debatir las posibles soluciones en el seno del comité ambiental.  Desde éste, se pueden proponer medidas estructurales, o, simplemente, promover cambios de comportamiento en la comunidad universitaria, que mejoren la calidad de vida en estos aspectos dentro de los espacios universitarios.
Se debe prestar atención a la existencia de tóxicos en los laboratorios y en las reprografías, de cara a una correcta gestión de sus residuos y una posible sustitución de los mismos por productos menos contaminantes.

5.    Movilidad Sostenible.

Se debe fomentar el uso del transporte público y/o sostenible para acudir a la universidad, y, en el caso del transporte privado, aquellas iniciativas para compartirlo entre varios usuarios y la utilización de vehículos menos contaminantes. Caminar o utilizar la bicicleta como medios de transportes, además de sostenibles y saludables, requiere de la existencia de itinerarios seguros y bien señalizados, a lo que puede colaborar el alumnado. Asimismo, son necesarios espacios libres de coches y espacios vigilados para aparcamientos de bicicletas.

6.    Alimentación Saludable.

La promoción de la dieta mediterránea y el consumo de alimentos locales, ecológicos y/o de temporada, contribuyen a la mejora de la salud de las personas y los ecosistemas, en los que los servicios de restauración del campus deberían resultar ejemplares. Se pueden organizar diversas actividades de demostración y de comunicación, en relación con estas temáticas.

7.    Biodiversidad.

Las facultades y campus universitarios deben preservar la biodiversidad de su entorno. En algunos casos, las instalaciones universitarias se encuentran próximas a espacios naturales protegidos. En estos casos y con mayor motivo, es necesario detectar las especies presentes y las posibles amenazas, que la actividad humana puede suponer para éstas. A modo de ejemplo, la utilización de pesticidas en zonas verdes puede acabar con la presencia de ciertos insectos, que alteren la cadena trófica o la polinización del ecosistema local. Es importante promover la presencia y conocimiento de vegetación autóctona, adaptada a las condiciones climáticas locales, que, a su vez, requiere menor consumo de agua y favorece a la fauna autóctona.

8.    Compra verde, Comercio Justo y Consumo Responsable.

La inclusión de criterios ecológicos y responsables en la elección de los productos y servicios contratados por la Universidad, resulta esencial para reducir los impactos ambientales derivados de su actividad. El Comité Ambiental puede proponer productos que cuenten con etiqueta ecológica, que sean de producción local y/o de comercio justo. De esta forma la Universidad servirá de ejemplo para un Consumo Responsable, que la comunidad educativa podrá incorporar en su día a día, favoreciendo el hábito de la adquisición de este tipo de productos, extensible al ámbito familiar y/o profesional.

9.    Voluntariado Ambiental en el entorno de la Universidad.

Se trata de implicar al mayor número de personas posibles en las mejoras ambientales de las instalaciones y servicios universitarios. Para ello, las acciones de sensibilización y de voluntariado ambiental, deben servir como instrumentos para fomentar una mayor participación. El voluntariado ambiental puede desarrollarse en el ámbito topográfico de la propia universidad, o en el término municipal en que ésta se encuentre, de forma que también sirva como acción de comunicación del programa.
La participación y el voluntariado pueden extenderse a problemas sociales del entorno universitario.

10.    Cambio Climático.

Se debe concienciar a toda la comunidad universitaria sobre los efectos del cambio climático y sobre cómo se puede contribuir a paliar estos efectos.